Exigencia Parental
La exigencia desmedida, especialmente cuando no considera las limitaciones, emociones o etapas de desarrollo, puede favorecer problemas de autoestima, ansiedad, perfeccionismo y otros trastornos emocionales. Por ello, la crianza requiere un trabajo integral donde los vínculos afectivos, la comunicación y el acompañamiento respetuoso ocupen un lugar central.










